Kodak Colorburst 300 — La era dorada de la fotografía instantánea
Fabricada en Estados Unidos entre 1978 y 1980 (también conocida como EK300), la Kodak Colorburst 300 nació para disputarle a Polaroid el trono de la fotografía instantánea. Compacta y de uso sencillo, combina enfoque manual por estimación con un objetivo de 137 mm (aprox. f/11), autoexposición con control “Lighten/Darken” y —gran novedad para su época— flash electrónico integrado. Se alimenta con batería de 6 V (4×AA), expulsando automáticamente cada foto tras el disparo.
Importante: utiliza película Kodak PR-10/PR-144 hoy discontinuada y no compatible con formatos actuales, por lo que se considera una pieza de colección y exhibición. Su atractivo reside en la estética setentera y en su lugar dentro de la historia: el intento de Kodak por competir en lo instantáneo. Ideal como objeto decorativo y conversación para amantes de la fotografía vintage.




